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domingo, 23 de octubre de 2016

Poema desde mi tumba - ( Poesía Gótica)



La humanidad en todos los tiempos
“Virtudes a la hora de la muerte”
Mentes traicioneras, sin recuerdos
Miserias diluidas, lentamente…


La avaricia camuflada en donaciones
Promesas que se sueltan de la cuerda
Crecer en blasfemias y oraciones
Y el alma, aprisionada con la puerta.


Dolores que se suman a penares
Transitando la vida sin censura
Busca la mente un descanso
Adueñándose de sueños, sin mesura.


La carne más tibia que seduce
Termina magullada por la tierra
En silencio, larvas alteradas
Concluyen anónimas la tarea.


Una lápida, monumento y presencia
Tan blanca y rígida como mis huesos
Grita cual fue mi nombre
Más no da cuenta de mis hechos.


Ni la dulce profecía de una niña
Que abandona la esperanza tiernamente
Se consuela con un puro y blanco lirio
De tus manos anónimas y carentes.


La soledad no existe entre los muertos
Somos paz en recuerdos y armonía…
Porque aquellos que destruyen a los sueños
Saben poco de la muerte y de la vida.






Rita Mercedes Chio
(Argentina) D. Reservados

domingo, 7 de agosto de 2016

EL ÚLTIMO POEMA?



Demasiado papel y escasa tinta.

La pálida luz de este amanecer

Augura dos tormentas cercanas

Tánatos y Eros en la gran batalla

Peleando como dos enamorados

Que no sienten y tampoco aman




La otra será mi juicio,

Observar sin ser observada

La vida mostrará su encanto

La muerte sus bellas alas




Símiles arremetidas y estocadas

Dentro de mis áreas más endebles

Eros me mostrará mil caminos

Tánatos pondrá lilas en mi frente.




Y será un rayo el que decida

El punto final de un poema

O dejará abiertos los finales

Para quien lea, mis breves letras.








Rita Mercedes Chio

jueves, 12 de noviembre de 2015

Alma desnuda. (Alfonsina Storni)


                                                                   Alma desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,
Alma desnuda que angustiada y sola
Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
Que puede ser un lirio, una violeta,
Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
Y ruge cuando está sobre los mares,
Y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
Dioses que no se bajan a cegarla;
Alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
Con sólo un corazón que se partiera
Para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
Dice al invierno que demora: vuelve,
Caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
En tristezas, clamando por las rosas
Con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
A campo abierto, sin fijar distancia,
Y les dice libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
De un suspiro, de un verso en que se ruega,
Sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
Y negando lo bueno el bien propicia
Porque es negando como más se entrega,

Alma que suele haber como delicia
Palpar las almas, despreciar la huella,
Y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
Como los vientos vaga, corre y gira;
Alma que sangra y sin cesar delira
Por ser el buque en marcha de la estrella.


Alfonsina Storni (1892-1932)

martes, 27 de octubre de 2015

POEMA DESDE MI TUMBA



La humanidad en todos los tiempos
“Virtudes a la hora de la muerte”
Mentes traicioneras, sin recuerdos
Miserias diluidas, lentamente…


La avaricia camuflada en donaciones
Promesas que se sueltan de la cuerda
Crecer en blasfemias y oraciones
Y el alma, aprisionada con la puerta.


Dolores que se suman a penares
Transitando la vida sin censura
Busca la mente un descanso
Adueñándose de sueños, sin mesura.


La carne más tibia que seduce
Termina magullada por la tierra
En silencio, larvas alteradas
Concluyen anónimas la tarea. 



Una lápida, monumento y presencia
Tan blanca y rígida como mis huesos
Grita cual fue mi nombre
Más no da cuenta de mis hechos.


Ni la dulce profecía de una niña
Que abandona la esperanza tiernamente
Se consuela con un puro y blanco lirio
De tus manos anónimas y carentes.


La soledad no existe entre los muertos
Somos paz en recuerdos y armonía…
Porque aquellos que destruyen a los sueños
Saben poco de la muerte y de la vida.






Rita Mercedes Chio
(Argentina) D. Reservados

domingo, 11 de octubre de 2015

RETRATO



Apañado entre rejas y no me olvides
qué dirá ese rostro, de tanto decir…
El vidrio quebrado, astillas o espinas
que ahora en sepia, no puede morir.


Lágrimas del cielo, la espalda del ángel
cultivando mohos y resolanas
se inclina hasta rozar el fino dosel
que cubre la pena de todas las almas.


Sonrisa desde el pasado que no contagia
que se esfuma, aprisionada en el retrato
llora el cielo aquellos amaneceres
como lloran las sombras, mis breves pasos.


Tanto silencio sobre el sepulcro
tantos mármoles sobre tallados
no hay cincel más doloroso
que aquel que te nombra, aun callando.




Rita Mercedes Chio






miércoles, 5 de agosto de 2015

EL NIDO



Cae y escurre pesada,
el agua entre las grietas
sangre y sudor de la vida
almas grises que despiertan
como ángeles pecadores
voces tenues y siniestras.

El nido oscuro de la muerte
boca de espanto entreabierta
tumba donde convergen
la desdicha de mi suerte
tu fragancia y mis letras.

Calle el mármol para siempre
aquello que no contempla
frío el amanecer estremece
tu humanidad bajo tierra
Y una cruz mirando al cielo
cruje seca en mi tormenta.




Rita Mercedes Chio
(Argentina) 

martes, 14 de julio de 2015

POEMA GÓTICO: "MARFILES"



Marfiles tus huesos, acuñados en la tierra,
buriles entre sombras, espinada primavera.
grabando los pasos, que lentos fugaron
al hambre de flores y oración pasajera.


Un ángel piadoso, eterno a tu lado
consagra su alas, mohosas y abiertas
a la frágil memoria de lo ya olvidado
a la triste fragancia de la luna llena.


Y mi pequeña alma, que sigue con vida
que ama, que espera, que nunca te olvida
que duerme a tu lado, doblada y sencilla
se niega a caer, en frío lecho de la despedida.








Rita Mercedes Chio
D. Reservados



domingo, 21 de junio de 2015

"HE MUERTO MIL VECES". POEMA GÓTICO



He muero mil veces, sobre el hielo de tu sombra
Húmedo pabilo, extrañas imágenes bordando
Secuencias que olvidan, el río, el canto y la alondra.


De dos finas manos, blancas historias se esfuman
Al viento desprolijo del invierno, no ajustan temores
Proclaman amores, gotas de sal en mis ojos, exhuman.


He muerto mil veces, en la siniestra sombra de la luna
En el silencio de tu paraje, extravagante risa de la tierra
En las orquídeas que desvanecen todas juntas, y una a una.







Rita Mercedes Chio
Argentina

jueves, 21 de mayo de 2015

SEÑORA MUERTE: POEMA EN VÍDEO


                                                                   

martes, 19 de mayo de 2015

DANZA CON LA MUERTE



Llama a mi puerta
la dama de negro
porqué he de temerle
si siempre la espero.

Piel de ceniza
ojeras y aliento
extiende su mano
de truenos y viento.

Aullidos de lobos
la luna se quiebra
y de los orificios
carentes de ojos
emerge la niebla.

Me visto de blanco
Me pinto la boca
y danzo con ella
macabra y loca
a la hora exacta
en que mi carne toca.


Rita Mercedes Chio
Argentina




viernes, 17 de abril de 2015

POEMA INVITADO: "FUISTE"


Fuiste luminosidad
en días tormentosos.
La nube que controló,
mi loco corazón.

Deseos de instantes,
amor interminable.
Lágrimas de fiesta,
parpadeos de sangre.

Abrazos palpitantes,
me recorrian al detalle.
Extenuada me quedaba postrada,
tanto placer no lo esperaba.

Llegó el después,
tu auténtica personalidad.
Te excitaba arráncarme
la piel, quemando mis piés.

¡Te odié!
Maldije tu nombre,
me repugno tu cuerpo
tus besos enmascarados,
los sellé con cemento.

Colgué tu nombre en el techo,
para nunca olvidar,
la atrocidad
que me hiciste pasar.



Merche Casajús
Derechos Reservados

jueves, 2 de abril de 2015

AL FINAL - POESÍA (Elizabeth Siddal (1829-1862)


Al final.

Oh, Madre, abre la amplia ventana
Y deja que entre el día;
Oscuras se tornan las colinas
Y los pensamientos comienzan a nadar.

Madre querida, toma mi joven hijo,
(Ya que de tí he nacido)
Y cuida todos sus pequeños caminos
Hazlo sabio sobre tu falda.

Lava mis manos luctuosas
Y luego ata mis pies;
Mi cuerpo ya no puede descansar
Fuera de su sábana tortuosa.

Toma el brote de un árbol joven
Y verde hierba recién segada,
Déjalos sobre ésta lóbrega cama
Para que mi dolor no se sepa.

Encuentra tres bayas rojas
Y arráncalas del tallo,
Quémalos al canto del gallo
Para que mi alma no regrese.

Cuando caigan las gruesas lágrimas,
(Y caerán, Dios lo sabe)
Díle que que morí de un gran amor
Y que mi corazón ha muerto alegre.

Cuando el sol se haya puesto
Y la hierba ondule en tu regazo,
Arrástrame en el frágil ocaso
Y ocúltame entre las tumbas.


Elizabeth Siddal (1829-1862)

lunes, 2 de marzo de 2015

POEMA DESDE LA TUMBA



La humanidad en todos los tiempos
“Virtudes a la hora de la muerte”
Mentes traicioneras, sin recuerdos
Miserias diluidas, lentamente…


La avaricia camuflada en donaciones
Promesas que se sueltan de la cuerda
Crecer en blasfemias y oraciones
Y el alma, aprisionada con la puerta.


Dolores que se suman a penares
Transitando la vida sin censura
Busca la mente un descanso
Adueñándose de sueños, sin mesura.


La carne que tibia que seduce
Termina magullada por la tierra
En silencio, larvas alteradas
Concluyen anónimas la tarea.

Una lápida, monumento y presencia
Tan blanca y rígida como mis huesos
Grita cual fue mi nombre
Más no da cuenta de mis hechos.


Ni la dulce profecía de una niña
Que abandona la esperanza tiernamente
Se consuela con un puro y blanco lirio
De tus manos anónimas y carentes. 


La soledad no existe entre los muertos
Somos paz en recuerdos y armonía…
Porque aquellos que destruyen a los sueños
Saben poco de la muerte y de la vida.






Rita Mercedes Chio
(Argentina) D. Reservados