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jueves, 9 de febrero de 2017

"Hombre lobo": Tu amigo...


Pasarán muchas lunas llenas, hasta que una bala de plata, atraviese mi cuerpo.Y mientras tanto que? A quién recurrirás a por ayuda cuando el destino se oscurezca?.

Seguiremos juntos sin que me identifiques. Jugaremos a las cartas, saldremos de cacería, beberemos cerveza y hablaremos de mujeres.

Finges no creer en leyendas cuando dejo mi tarea, destrozada en las oscuridades del bosque. Simulas no sentir el olor de la sangre de mis víctimas y hasta ríes ante el terror de la gente.

Somos amigos desde muy pequeños, te conozco...Conozco la debilidad de tus ventanas, tus paseos nocturnos, la joven conque te encuentras en el granero del viejo Sam.

Descuida..pasarán muchas lunas llenas para que yo piense en tí. Pero tarde o temprano, no lo podremos evitar. Allí, frente a frente...Yo sin conciencia y tu sin saber quien soy.

Luego mi dolor será inconmensurable, tanto como todos los penares que me acompañan, hace muchos años...Pero tú...Tú no regresarás nunca más "Amigo".




Rita Mercedes Chio

domingo, 7 de febrero de 2016

El Diablo dejará de ser un Demonio.

La sabiduría del Diablo

                                                


Harto de estar harto, de cargar sobre su espalda los males de la humanidad, porque si haces algo bueno es obra de Dios y si yerras, como lo hacemos todos, él es el único responsable. 

Presentó su renuncia indeclinable y no tuvo éxito. 
Dió reportajes muy adecuados y criteriosos, tampoco tuvo suerte. 

Sigue siendo muy necesario para los humanos, poner todas las miserias fuera de cada uno, por lo tanto, insistimos  su presencia entre nosotros, para lavarnos las manos y culparlo de absolutamente todo. Así es el dogma y como todo dogma, no se discute. 

Sabe que de momento,es inmortal. Sabe que es bello y demasiado inteligente, para el credo con el que se enfrenta. 

El Diablo ha decidido, de una vez por todas, ser cuasi humano y mortal. Aunque se vengan abajo todos los esquemas del cristianismo en todas sus ramas representativas. Aunque hace ya más de 35 años, la iglesia Católica aceptó en un concilio muy privado, LA NO EXISTENCIA DEL INFIERNO. (Esto es real).
El hermoso ángel oscuro, sombrío y cansado, sabe qué hacer para dejar este miserable destino que se le ha impuesto por siglos y siglos. 
Cuenta con muchos nombres que lo identifican. Cuenta con un sin fin ignorantes adoradores de sus propias miserias y falencias, puestas en su persona. 

EL DIABLO HA DECIDIDO ENAMORARSE. 
Y dentro las reglas de la fe, un ángel no debe enamorarse para seguir siendo ángel y eterno. 

Los hubo, tiempo atrás, aquellos que también desobedecieron el dogma y dejaron de ser enviados alados. 

Una vez enamorado, llevará una vida mundana (en el mejor de los sentidos) amará, formará una familia, envejecerá y morirá. 
Veremos a quién se le echará la culpa de cada aberración humana, de ahí en más...

Lo que nunca sabrás, es si ese hombre que anda merodeando tus días, galante y seductor, se trata de quien estoy hablando. 
No lo sabrás! Pero puedo dar fe, que ha de saber tratarte como a una reina. Porque el Diablo,  sabe más por viejo que por Diablo. 
Enhorabuena para ambos! 


Rita Mercedes Chio
Derechos reservados. 

  




miércoles, 5 de agosto de 2015

LOS SEPULTUREROS



Escavaron muy profundo hasta dar con sus huesos. Una tarea rutinaria en la vida de aquellos hombres, que por muy poco dinero, olvidan historias, amores y todo aquello que contemple la haber sido. 
Quitaron sus gorros y con ellos, secaron el sudor amargo de frentes ceñidas y asoleadas. Removieron con la pala y sin cuidado alguno, la blanca osamenta de la bella dama. En la piedra partida de la sepultura, la gracia de una sonrisa traspasaba la quietud de los verdes cipreses y volaba como vuelan las mariposas, un segundo antes de la muerte. 
Nadie sabía quien era, tan bonita y olvidada. Sin guantes, inclinados sobre la tierra fresca, juntaron uno a uno sus huesos, para depositarlos en la urna de madera, que resonaba con cada caída desmesurada. 



 Los sepultureros, bebieron agua de la canilla más cercana y cargaron el cofre hasta su destino final. Misión cumplida. 

A pocos metros, una caravana de dolientes y extraños, perseguían otro ataúd más, de los tantos en ese día. 


Rita Mercedes Chio