Google+ Followers

martes, 30 de junio de 2015

EDAGAR ALLAN POE - AMORES Y TRAGEDIA



La vida de Poe aparece marcada por la tragedia, ya que tuvo que sobrellevar la muerte de las mujeres que más amó: su madre Eliza Poe, murió cuando era niño, le siguió su primer amor, Miss Jane Standard (madre de un compañero de colegio) que murió loca a los 31 años en 1824, su madre adoptiva, Frances K. Valentine, quien también murió de tuberculosis y, finalmente, su esposa Virginia.




En 1845, alcanzó la cumbre de su fama tras la aparición de «El cuervo». Dos años después murió Virginia. Poe consume alcohol, laudano, opio, huye, se evade. Se siente desnudo, miserable e incomprendido. Intenta rehacer su vida y pretende a Helen Whitman, viuda de buena posición económica y rica formación cultural.

Virginia fue un exponente para la obra de Poe, sobre todo en poesías como “Annabel Lee” y relatos como “Eleonora”, en el cual la protagonista, también prima y amada del escritor, moría trágicamente. En 1842, su esposa atravesaba una etapa critica de su enfermedad, sumado a que eran muy pobres y solo poseían una manta y una gata para proporcionarle calor. Su infortunado deceso provocó en Poe una terrible afección…
BUSCANDO ESPOSA DESESPERADAMENTE: ante la muerte de su esposa, el escritor se sintió perdido. Buscó salvación en otro matrimonio, Poe pensaba que la compañía de otra mujer podía acallar sus demonios internos. Poe se lamentaba en una de sus cartas :«Sin el verdadero, delicado y puro amor de una mujer no llegaré a vivir ni un año».Maria Louise Shew, había sido enfermera de Virginia, fue una de las primeras opciones, sin embargo, ella no le correspondía, pero estuvo a punto de ceder tan sólo por piedad.

Elmira Royster, el amor truncado de su juventud, accedió a casarse con él, sin embargo, Poe se retractó. Poe cortejó también a Sarah Helen Whitman, con la cual estuvo a punto de casarse, pero una fuerte discusión entre ambos acabo en ruptura. En la misma época, pretendía a Annie Richmond, intentando que dejara a su marido. Poe escribía cartas de amor a ambas muy parecidas con un día de diferencia.